Frederic Roda

Director de teatro

“Cuando hago ,de vez en cuando, un resumen de lo que han sido mis años de vida profesional, salen nombres de artistas con los que he compartido mi trabajo más de una vez .Este es el caso de Amadeu , esto solo tiene una explicación bien sencilla : me encuentro bien trabajando con él .Y no tan solo por su profesionalidad ,tan contrastada en muchas de sus realizaciones en todo lo que hace referencia a las artes plásticas, sino , y sobre todo , por su trato apacible propio del artesano que hace de su trabajo una manera de vivir.

Los que hemos tenido el privilegio de compartir con él y su mujer, su casa y su espacio de creación , sabemos de los secretos que se esconden detrás de sus obras : un trabajo pausado y bien hecho, y una gran capacidad de trabajo, fruto siempre de su imaginación. No lo he visto nunca pararse ante un nuevo reto y le he visto hacer las cosas más atrevidas con la humildad propia de los grandes sabios.

Si tenéis la oportunidad de trabajar con él estoy seguro que me daréis la razón y todavía me diréis que me he quedado corto en mi valoración”

Pere Pinyol

Director del Teatro Circo Price de Madrid (2009-2013)

Los creadores de ciudades pequeñas o de pueblos grandes , sé por experiéncia , que deben trabajar mucho más para darse a conocer o reconocer. Amadeu és un claro ejemplo de como el talento viaja en tren para mostrarse.

Coincidimos por primera vez en la “Aula de Cultura de Sant Josep” de Hospitalet de Llobregat, gracias a una exposición de máscaras suyas que yo havia visto en el “Museo Romàntico” de Sitges. Desde entonces, este hombre del renacimiento, barroco a la vez, que conoce perfectamente como utilizar los materiales, los colores y las formas , pero también aliado de la dramatúrgia , ha ido creciendo paralelamente con los teatros y grandes producciones del pais.

Amadeu es un alquimista que trata cada botón, cada pluma , las pieles o los metales con el amor de un artesano. Es dificil que un profesional pueda resolver un vestuario y al mismo tiempo los sombreros o la zapateria , los accesorios de los personajes o los elementos escenográficos con el rigor y el nivel impecable con que él lo hace.

El trabajo que hasta el momento ha llevado a término puede llenar fantásticos libros y magníficas exposiciones. Lo que hará nos permitirá gozar de muy buenos espectáculos.

Ramon B. Ivars

Escenógrafo

Desde mi primera colaboración con Amadeu Ferré, hace más de veinticinco años,he hecho lo posible para trabajar con él tantas veces como he podido y siempre con la garantia de un excelente resultado.

Su categoria professional y su emotividad artística son indiscutibles pero hay un par de factores que lo particularizan y hacen que destaque entre casi todos los especialistas en su matéria : una versatilidad renacentista que le permite abarcar un colosal número de recursos, afrontando cualquier proyecto con toda seguridad y , para mi lo más importante, su experta generosidad creativa que, con un constante espiritu de búsqueda,honran siempre a los que tenemos la suerte de trabajar con él.

Ignasi Roda

Dramaturgo

Del artista al creador

Hace tiempo – estoy hablando de más de 25 años – y en un escrito de presentación de Amadeu, lo bautizaba como “Constructor de máscaras”. Fue cuando nos conocimos y el se abria camino en este difícil mundo del teatro. De aquello hace tantos años que ahora puedo decir que he tenido el privilegio de seguir su ascendente carrera y comprobar su transformación. El crecimiento de Amadeu no hubiera sido posible si no habitara en él la semilla perenne que hace que una persona llegue a ser “Artista”. Pero ser artista no és garantia de genialidad y, ni tan siquiera, de buen uso. A ésta semilla es necesario injertarle otra, la de “Creador” para que su simbiosis haga que la persona que disfruta de éste germen llegue a ser especial e incluso única. Ahora , pues, me desdigo de aquel primer bautizo y rebautizo de nuevo a Amadeu como un “Artista Creador” capaz de ver con los ojos de la fantasia y dar vida corpórea a su brillante imaginación.

Pero quizás, seria necesario que me comprometiera un poco y expresara qué entiendo yo como “Artista Creador” y lo primero que se me ocurre es el límite o quizas mejor todavía! el no limite del que ha de disponer la persona que le permite arriesgarse en distintas disciplinas artísticas y -lo que és todavía más importante- en los retos creativos. Amadeu ha ejercido con creces éste no limite y se ha paseado por distintos campos plásticos : constructor de máscaras, imagineria popular, decorador, figurinista y tantas cosas más con valentía y genialidad y , en sus manos, sus creaciones han llegado a ser arriesgadas y únicas.

Ahora tenemos la oportunidad de adentrarnos en uno de estos campos, el de figurinista o el arte de crear la segunda piel de los interpretes para que lleguen a ser el personaje escogido. Y si tuviéramos que encontrar un cualificativo a su obra seria el de riqueza; riqueza en la utilización de los diferentes elementos que conforman un vestuario y riqueza imaginativa. No hay formas de estilo sino un estilo propio , lo que llamaríamos un “sello” propio y distintivo que hace que Amadeu Ferré sea un auténtico “Artista Creador”.

Joan Anton Benach

Periodista – Critico de “La Vanguardia”

Las dos miradas del artista

Como buen profesional , Amadeu Ferré es de los que observa a fondo el mundo de los personajes que debe vestir, el entorno y la condición que el autor les ha otorgado: si es mujer parlachina o es hombre ineducado, si es guerrero de violencia desgarrada o de apellido noble, si es mujer sabia o hipócrita juguetona……

y con un primer vistazo sabemos que ha acertado.

Pero de los diseños de Amadeu Ferré se deduce muy a menudo una mirada más profunda, la que llega a las obsesiones más íntimas, a las heridas del alma, al contagio de un poderoso paisaje o a la aura poética que desprende el personaje en el misterio de la ficción ilusoria.

Y así encontramos Salomé como una exquisita joya donde se refleja la arena del desierto; y el bandullo infame y antropofágico que acarrea el vengativo Titus Andronicus ; y la encendida soberbia de Mephistopheles ; y los azules del mar tiñendo el abrigo de García Lorca en su travesía atlántica hacia Nueva York…

He aquí un relámpago de inteligencia y complicidad iluminando el constante buen gusto.